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martes, 28 de marzo de 2017

MONS. TISSIER CONTRA MONS. TISSIER




Syllabus


A mediados de 2008, Mons. Tissier de Mallerais todavía parecía comportarse como fiel heredero de Mons. Lefebvre, afirmando claramente la verdad respecto de la Roma ocupada por los enemigos de Cristo. No hesitaba en hacer afirmaciones muy duras, que hoy escandalizarían a su superior en la Neo-Fraternidad y a él mismo, decidido a obedecer la traidora política de ralliement que llevan adelante exitosamente Mons. Fellay y Francisco.

Reproducimos debajo un fragmento significativo de la entrevista concedida a la revistaThe Angelus, julio-agosto 2008, publicada asimismo en Le Sel de la terre N° 66, otoño 2008.  
Mons. Tissier de Mallerais:
“Rehusar toda “reconciliación” con la Roma ocupada”


The Angelus: Numerosos católicos, que han combatido al lado de Mons. Lefebvre, tienen tendencia, al presente, a acordar con una Roma aparentemente más conservadora, uniéndose a organizaciones que tienen un “status más regular” en el seno de la Iglesa.

Mons. Tissier: Sí, muchas pérdidas, debido a una falta de principios, de infidelidades al combate de la Fraternidad, de la búsqueda de compromisos, de una aspiración a la paz, de un deseo de victoria antes del tiempo fijado por Dios.
Esas pobres gentes, sean ellos sacerdotes, religiosos o laicos, son liberales y pragmáticos seducidos por las sonrisas de los hombres del Vaticano, quiero decir, de prelados de la curia romana. Son gentes fatigadas por el largo, largo combate de la fe: “¡Cuarenta años, es suficiente!” Mas ese combate durará puede ser aún treinta años: en consecuencia, no bajen las armas, no busquen una “reconciliación”, ¡continúen el combate!


Mons. Tisier decía que hay que “rehusar toda reconciliación con la Roma ocupada”.Reconciliación significa restablecer la concordia entre dos o más partes. Esto es: dejar de combatirse y enfrentarse mutuamente, para volver a un estado de concordia preexistente.Rehusar significa rechazar. Toda, quiere decir cualquier tipo de reconciliación, ya sea bilateral o unilateral, con prelatura o sin prelatura, en los términos que fuere. Y esto debido a que Roma estaba ocupada. ¿Ocupada por quién? Por sus enemigos, por la Contra-Iglesia. Estamos hablando del año 2008, cuando según el entrevistador parecía haber en Roma aires más “conservadores” con Benedicto XVI. Sin embargo, Mons. Tissier no se engañaba, sabiendo bien los perniciosísimos errores que constituían lo que él llamaba “la extraña teología de Benedicto XVI”, llegando a escribir un libro al respecto. Hoy, año 2017, ¿Roma continúa ocupada, sí o no? No deja de verse claramente que Roma está ocupada por los liberales y modernistas de la Contra-Iglesia y que estos ocupantes son aún más poderosos que los ocupantes anteriores, pues se animan a hacer cosas tan escandalosas como los anteriores no se atrevieron. Que haya algunas protestas, no significa que Roma sea débil, ya que quienes reaccionan lo hacen siendo liberales, reivindicando al concilio, festejando a “san Juan Pablo II” y teniendo como referencia de su “ortodoxia” a Benedicto XVI. Por el contrario, quien es débil es la FSSPX, que se ha visto obligada a negociar una “reconciliación” cuando antes afirmaba claramente que había que “rehusar toda reconciliación con la Roma ocupada”. Hoy Mons. Fellay y quienes lo siguen ya no hablan de una “Roma ocupada” y de hecho mencionan a los modernistas más encumbrados (Francisco, Card. Muller) para decir que tienen apoyo para arreglar lo que está mal en Roma. ¿Quién ha cambiado verdaderamente su posición y su discurso?

En caso de que Mons. Tissier siga pensando lo mismo que ayer, ¿por qué no se opone con firmeza a la política de ralliement llevada a cabo por Mons. Fellay, como en su momento hizo Mons. Williamson? ¿Quizás porque teme las consecuencias personales que podrían acarrearle (ser expulsado de la congregación)? Dios sabrá lo que pasa por dentro de Mons. Tisier. Nosotros lo único que hacemos es constatar una incoherencia y una traición a su propio pensamiento, con las consecuencias desastrosas que ya se están viendo y están por expandirse de llegar el ansiado acuerdo por el que desde hace tantos años trabajan los liberales. De ser así, las palabras se las habrá llevado el viento. Quizás cuando no se reacciona en el momento en que se debe reaccionar, cuando -esgrimiendo los motivos puramente humanos que fueren- no se aprovecha la gracia que Dios nos da para actuar en el momento preciso en que debemos, en defensa de la fe, entonces luego Dios ya no dé las gracias necesarias para tener la fortaleza que se necesita para inmolarse por la verdad, llevando a la práctica aquello que se pregonó con las palabras. Mons. Tissier defendió ante los sacerdotes de la Faternidad la ambigua y traidora declaración doctrinal de Mons. Fellay de abril de 2012, con el argumento de que de ese modo se había evitado sufrir una nueva excomunión. ¿Es que después de eso podía esperarse una reacción combativa, tanto en este obispo como en los sacerdotes, que silenciosos recibieron tal fundamentación? ¿Es que acaso olvidaron que su fundador murió bajo la “excomunión” de los romanos, por defender hasta último momento de su vida la fe que había recibido?

Pero no vayamos más allá y mencionemos unas palabras de Mons. Williamson que podemos tener en cuenta para el presente caso. Las dijo en ocasión de la caída de los sacerdotes de Campos, Brasil:

“¡Los pobres sacerdotes de Campos! Han abandonado la salud de su inteligencia para reingresar en la Iglesia oficial y no estar más en el frío (la marginalización), a partir de ahora ellos van casi ciertamente a seguir todo lo que dicen los romanos, más bien que a retornar al frío de la “excomunión”, del “cisma”, etc. Como la Fraternidad San Pedro, ellos han pagado muy caro (al precio de la salud y la integridad de su inteligencia) su aceptación por Roma, lo pagarán para seguir no importa qué por no perderla. Roma lo sabe bien, y lo explotará a fondo, pero “poco a poco”, como dice el teólogo del Papa.

Increíble. Pero, no arrojemos la piedra. La confusión hoy es universal, y ella viene de lo alto –“Golpearé al pastor y se dispersarán las ovejas” (Za. 13,7; Mat. 26,31). En una guerra, las balas silban, camaradas caen. Pasamos medio minuto en secar una herida o una lágrima con un pañuelo, y la guerra continúa. Más que en arrojar la piedra, pensemos en nosotros mismos. Los sacerdotes de Campos que caen hoy en la locura y la traición de Roma, TUVIERON NO OBSTANTE LA VERDADERA MISA, EL BREVIARIO Y LAS ORACIONES TRADICIONALES DURANTE LOS ÚLTIMOS VEINTE AÑOS, y ellos han caído. Entonces, ¿quién está al abrigo?

Yo podría decir que los sacerdotes de Campos han caído porque Mons. de Castro Mayer los ha conducido por un pasaje demasiado fácil del período de antes del Concilio a este que ha seguido, de manera que su caso es un caso tardío de cincuentismo. Pero, como nosotros hemos dicho más arriba, ellos han estado prevenidos contra el temblor de tierra antes del Concilio, y después han debido reconstruir todo a partir de cero. Eso no fue bastante para vacunarlos contra el espíritu modernista, aparentemente no. Verdaderamente, si estos días no son acortados por una intervención de Dios, corremos todos el riesgo de perder la salud de nuestra inteligencia. Kyrie Eleison. Mas “Cuando estas cosas comiencen a ocurrir, erguíos y levantad la cabeza, porque vuestra redención se acerca” (Luc. 21,28).

Queridos fieles, sin que nosotros lo hayamos buscado, Dios nos ha impuesto la grandeza de no caer en medio de la locura que nos rodea. Por el amor de Nuestro Señor y de su Madre dolorosa, no depongamos esa carga. “Aquel que perseverare hasta el fin, ese será salvo” (Mt. 10,22)
(Carta a los amigos del Seminario de Winona, en “Campos ha caído”, Le Sel de la terre N° 40, 2002) 

Aparentemente, tanto Mons.Tissier como Mons. Williamson, dicen cosas parecidas, repitiendo ciertas palabras: “Esas pobres gentes”, “Los pobres sacerdotes de Campos”.Pero no es así. Mons. Williamson advierte, como lo viene haciendo desde hace años, aquello que enseñaba San Pablo: “Quien esté de pie, que mire de no caer”. Jamás se refirió a la Fraternidad como si poseyera una carta de inmunidad, y es por eso que ha alertado siempre, conociendo la naturaleza humana y los peligros del liberalismo. Es parte de la humildad reconocer aquello que dice el Kempis: “Todos somos frágiles, pero tú considérate el más frágil de todos” (L. I C. 2). Decía San Francisco de Sales en una carta:

Tú sabes, hija mía, que muchas veces sucede que, cuando pensábamos que estábamos completamente libres de nuestros viejos enemigos, sobre los que habíamos obtenido la victoria, los vemos aparecer por otro lado que no esperábamos. Ahí tienes al gran sabio Salomón, que tantas maravillas había hecho en su juventud, creyéndose con mucha virtud y confiando en los años pasados; cuando parecía estar libre de ataques, fue sorprendido por el enemigo que, según parecía, menos tenía que temer.

Es para que aprendamos dos lecciones muy importantes. Una, que siempre debemos desconfiar de nosotros mismos, con santo temor, y debemos continuamente suplicar la ayuda del cielo y vivir con humilde entrega. Otra, que nuestros enemigos pueden ser rechazados, pero no estar muertos. A veces, nos dejan en paz para atacarnos con más fiereza” (Cit. en El arte de aprovechar nuestras faltas, P. Joseph Tissot).

Es deber del obispo y del sacerdote advertir del peligro. Por eso Mons. Williamson llamaba a no arrojar la piedra y en cambio vigilar sobre sí mismo. Es seguramente esta actitud la que lo ha mantenido al margen de la vorágine que hoy arrastra a los otros obispos de la Fraternidad hacia su inserción en la iglesia concilar. Uno cree ver en las palabras tan duras de Mons. Tissier un tono desdeñoso hacia los que han caído, el mismo que se podía advertir cuando siempre se aseguraba desde las filas de la Fraternidad que ésta no podría caer ante Roma, pues estaba exenta ya que “no era como las otras congregaciones”. Por eso hoy no podemos sino, hecha la debida constatación, repetirle a Mons. Tissier sus propias palabras: No bajen las armas, no busquen una “reconciliación”, ¡continúen el combate!


Puede leerse más acerca de esta caída del obispo Tissier de Mallerais en los siguientes artículos:



lunes, 27 de marzo de 2017

VERDAD TAN IMPORTANTE COMO DESPRECIADA





“La formación del clero debe tender en primer lugar a engendrar sacerdotes combativos respecto de la conjuración anti-cristiana”.

Mons. de Castro Mayer, “Votum” para el concilio Vaticano II, 20 de agosto de 1959.

Fuente: Syllabus

domingo, 26 de marzo de 2017

RORATE CAELI: EL ACUERDO ES INMINENTE


La 3ª es la vencida 
Tosatti: “La FSSPX y el Vaticano están a un paso del acuerdo final”
La futura sede romana



1988: El líder de la Sociedad de San Pío X Mons. Lefebvre firma, al día siguiente cambia de opinión cuando Juan Pablo II y el Card. Ratzinger no son claros en cuanto a los obispos.
2012: Mientras como Superior-general de la FSSPX es llamado a Roma a lo que él piensa es la firma final, Ratzinger, ahora Benedicto XVI, tiene uno de los cambios más radicales de su pontificado y, presionado por algunos Cardenales, pide otra declaración doctrinal. El acuerdo cae.
2017: Todos los indicios apuntan a un acuerdo inminente entre el pontífice ultra-liberal de Argentina, Francisco y la ultraconservadora Sociedad Tradicionalista.
Este lunes por la noche en Roma, el corresponsal religioso Marco Tosatti (con Sandro Magister, el mejor intérprete del pontificado actual) confirma que sólo una serie de firmas separa a la Sociedad de la plena integración dentro de la Iglesia.
No sólo eso, sino que confirma la noticia de Rorate: A diferencia de la falsa noticia que se extendió el mes pasado sobre la Iglesia de Santa María en el Cerro Esquilino (que pertenece al Vicariato de la Ciudad del Tiempo y no está a la venta), el edificio que está siendo negociado para la sede romana de la Sociedad es el siguiente:
Es la Iglesia y antigua escuela y convento de las Hermanas de la Inmaculada Concepción, un complejo que incluye la Iglesia de Santa María Inmaculada y San Benito José Labre, en el barrio Tuscolano de Roma (esquina de Via Monza y Via Taranto), muy cerca de la Basílica de la Santa Cruz en Jerusalén y cerca de la Catedral de Roma, San Juan de Letrán.
Lo sabemos porque nos hemos enterado que las Hermanas ya han contactado con la congregación de la Curia Romana apropiada y están esperando la autorización para continuar las negociaciones.

***
Francisco y la FSSPX: Realmente es una cuestión más de “cuándo” que de "si".

sábado, 25 de marzo de 2017

VEN. SOR MARÍA DE JESÚS DE ÁGREDA - RELATO DE LA ANUNCIACIÓN



Habló Su Majestad al santo arcángel Gabriel con aquella voz o palabra que les intima su santa voluntad; y aunque el orden común de ilustrar Dios a sus divinos espíritus es comenzar por los superiores y que aquéllos purifiquen e iluminen a los inferiores por su orden hasta llegar a los últimos, manifestando unos a otros lo que Dios reveló a los primeros, pero en esta ocasión no fue así, porque inmediatamente recibió este santo arcángel del mismo Señor su embajada.

A la insinuación de la voluntad divina estuvo presto san Gabriel, como a los pies del trono, y atento al ser inmutable del Altísimo, y Su Majestad por sí le mandó y declaró la legacía que había de hacer a María santísima y las mismas palabras con que la había de saludar y hablar; de manera que su primer autor fue el mismo Dios, que las formó en su mente divina, y de allí pasaron al santo arcángel, y por él a María purísima. Reveló junto con estas palabras el Señor muchos y ocultos sacramentos [misterios] de la encarnación al santo príncipe Gabriel, y la santísima Trinidad le mandó fuese anunciase a la divina doncella cómo la elegía entre las mujeres para que fuese Madre del Verbo eterno y en su virginal vientre le concibiese por obra del Espíritu Santo, y ella quedando siempre virgen; y todo lo demás que el paraninfo divino había de manifestar y hablar con su gran Reina y Señora.

Luego declaró Su Majestad a todo el resto de los ángeles cómo era llegado el tiempo de la redención humana y que disponía bajar al mundo sin dilación, pues ya tenía prevenida y adornada para Madre suya a María santísima, como en su presencia lo había hecho, dándole esta suprema dignidad. Oyeron los divinos espíritus la voz de su Criador y, con incomparable gozo y hacimiento de gracias por el cumplimiento de su eterna y perfecta voluntad, cantaron nuevos cánticos de alabanza, repitiendo siempre en ellos aquel himno de Sión: Santo, santo, santo eres, Dios y Señor de Sabaot. Justo y poderoso eres, Señor Dios nuestro, que vives en las alturas y miras a los humildes de la tierra. Admirables son todas tus obras, Altísimo, encumbrado en tus pensamientos.

Obedeciendo con especial gozo el soberano príncipe Gabriel al divino mandato, descendió del supremo cielo, acompañado de muchos millares de ángeles hermosísimos que le seguían en forma visible. La de este gran príncipe y legado era, como de un mancebo elegantísimo y de rara belleza: su rostro tenía refulgente y despedía muchos rayos de resplandor, su semblante grave y majestuoso, sus pasos medidos, las acciones compuestas, sus palabras ponderosas y eficaces y todo él representaba, entre severidad y agrado, mayor deidad que otros ángeles de los que había visto la divina Señora hasta entonces en aquella forma. Llevaba diadema de singular resplandor y sus vestiduras rozagantes descubrían varios colores, pero todos refulgentes y muy brillantes, y en el pecho llevaba como engastada una cruz bellísima que descubría el misterio de la encarnación a que se encaminaba su embajada, y todas estas circunstancias solicitaron más la atención y afecto de la prudentísima Reina.

Todo este celestial ejército con su cabeza y príncipe san Gabriel encaminó su vuelo a Nazaret, ciudad de la provincia de Galilea, y a la morada de María santísima, que era una casa humilde y su retrete un estrecho aposento desnudo de los adornos que usa el mundo, para desmentir sus vilezas y desnudez de mayores bienes. Era la divina Señora en esta ocasión de edad de catorce años, seis meses y diecisiete días, porque cumplió los años a ocho de septiembre, y los seis meses y diecisiete días corrían desde aquél hasta éste en que se obró el mayor de los misterios que Dios obró en el mundo.

La persona de esta divina Reina era dispuesta y de más altura que la común de aquella edad en otras mujeres, pero muy elegante del cuerpo, con suma proporción y perfección: el rostro más largo que redondo, pero gracioso, y no flaco ni grueso, el color claro y tantico moreno; la frente espaciosa con proporción; las cejas en arco perfectísimas; los ojos grandes y graves, con increíble e indecible hermosura y columbino agrado, el color entre negro y verde oscuro; la nariz seguida y perfecta; la boca pequeña y los labios colorados y sin extremo delgados ni gruesos; y toda ella en estos dones de naturaleza era tan proporcionada y hermosa que ninguna otra criatura humana lo fue tanto. El mirarla causaba a un mismo tiempo alegría y reverencia, afición y temor reverencial; atraía el corazón y le detenía en una suave veneración; movía para alabarla y enmudecía su grandeza y muchas gracias y perfecciones; y causaba en todos los que advertían divinos efectos que no se pueden fácilmente explicar; pero llenaba el corazón de celestiales influjos y movimientos divinos que encaminaban a Dios.

COMENTARIO ELEISON Número DVI (506) - 25 de marzo de 2017

Declinando Lentamente – I
Si no vivo a la altura de lo que pienso,
Caerá al nivel de mi vida mi pensamiento.
Aquí sigue un testimonio resumido desde los Estados Unidos que da en el clavo en muchos aspectos:—
La Fraternidad de San Pío X ha sido rediseñada (“rebranded”) y ya no es lo mismo que era. Así como la FSSPX original pertenecía a la Iglesia Católica, así la neo-Fraternidad pertenece a la neo-Iglesia. Para aquellos suficientemente viejos como para recordar, es como el Vaticano II de nuevo, aún peor, porque esta vez no hay ataque doctrinal directo ni un Concilio importante, sino que la revolución está siendo diseminada por una lenta, casi imperceptible, transformación social.
Pues, mientras que las apariencias de Tradición se mantienen, el Movimiento Tradicionalista está siendo lentamente cambiado desde dentro. Exteriormente y materialmente, las cosas parecen ser más exitosas que nunca, con crecientes cantidades de dinero y edificios, pero interna y espiritualmente hay decadencia porque la enfermedad del modernismo está imperceptiblemente infectando sus filas. Una variedad de síntomas indican que el modernismo es el mismo, por ejemplo, los nuevos sacerdotes jóvenes de la Fraternidad con caritas felices que son exactamente como los “sacerdotes de la paz” de las décadas de los 60 y 70, como el gran Cardenal Mindszenty los llamaba. Pero a diferencia de las generaciones anteriores de sacerdotes, ellos carecen de masculinidad, al igual que algunos de los de los principales profesores laicos de la Neo-FSSPX.
Así la Misa es todavía Tradicional, pero toda la cultura que la rodea es Novus Ordo. Los Tradicionalistas quieren preservar la Antigua Misa y los Sacramentos, y algunos también la moral del Catecismo, pero al mismo tiempo quieren tener todo lo demás que el mundo moderno tiene para ofrecer. Esto hace a muchos de los supuestos Católicos Tradicionales, afuera de la Misa y los Sacramentos, en gran parte indistinguibles de sus contrapartes en el resto del mundo moderno. Las estadísticas son las mismas cuando se trata de divorcio, nulidad, “madres solteras”, etc. Si los Tradicionalistas quieren ir con el mundo moderno, no pueden permanecer con la verdadera religión. Es lo uno o lo otro.
Tal como es, el Movimiento Tradicionalista se está ahora abriendo al mundo para volverse socialmente aceptable y normal, y el proceso de modernización está en camino, lento pero seguro. Hay una nueva generación joven a cargo y ellos están cambiando las cosas. Los viejos, extravagantes y vergonzosos intransigentes han sido reemplazados, y la Tradición tiene una nueva imagen, un rostro joven, feliz y amistoso. La Iglesia oficial tuvo su aggiornamento cincuenta años atrás, la Fraternidad está siendo actualizada hoy. La vieja generación que peleó tantas batallas para preservar las cosas, está siendo reemplazada ahora por una nueva generación que nunca conoció al Novus Ordo, o como éste vino a suceder, y nunca ha tenido que luchar por nada. Los jóvenes de hoy tienden a haber crecido en una burbuja Tradicional y tienen demasiado poco conocimiento de la guerra de ayer, trasfondo de la de hoy. Antes del Concilio, Bella Dodd atestiguó sobre la infiltración Comunista en la Iglesia. ¿Estamos tan seguros que no se está haciendo lo mismo ahora al Movimiento Tradicionalista?
Era todo demasiado predecible. No siendo infalible ni indefectible, la Fraternidad está ahora atravesando por lo que la Iglesia atravesó cincuenta años atrás – infiltración, compromiso, desintegración y el mismo proceso de autodemolición. Monseñor Lefebvre hubiera notado el cambio radical inmediatamente, pero un gran número de las ranas en la cacerola de la Fraternidad ni siquiera han notado que se están cocinando a fuego lento. Monseñor “transmitió lo que recibió” pero ¿cómo puede la nueva generación transmitir lo que ya no está recibiendo? Luego escuchamos que la “inevitable reconciliación” está al alcance de la mano. La FSSPX será aceptada como parte de la neo-Iglesia y a la inversa, ella tendrá que aceptar la neo-Iglesia. Será ahora simplemente una de las muchas capillas laterales en el Panteón del Nuevo Orden Mundial. Y, en cuanto a la “reconciliación”, ¿qué lado ha cedido al otro? ¿Se ha vuelto Católica la Iglesia Conciliar? ¡Lejos de ello!
Vean la próxima semana más ejemplos del mismo testigo.
Kyrie eleison.

HOY ES LA FIESTA DE LA ANUNCIACIÓN


La Virgen de la Anunciación, Murillo

IN MEMORIAM - MONS. MARCEL LEFEBVRE




“Guardemos la fe por encima de todo, es por ella que Nuestro Señor ha muerto, a causa de la afirmación de su divinidad, es por ella que han muerto todos los mártires, es por ella que se han santificado todos los elegidos. Huyamos de los que nos la hacen perder o que la disminuyen." 
Itinerario Espiritual

viernes, 24 de marzo de 2017

LA FSSPX DE INDIA PARTICIPA EN ZOOLÓGICO ECUMÉNICO

El P. Stehlin, Superior del distrito de Asia, y Mons. Fellay en una fotografía reciente.


Foro Archbishop Lefebvre

El Zoológico Ecuménico está orgulloso de presentar a la FSSPX como parte de sus atracciones en su “Programa de Cuaresma” en India. 
El P. Karl Stehlin FSSPX, Superior de Asia, participará dando un retiro de cuaresma con una “Misa en latín incluida”, en la Parroquia 100% modernista Annai Vailankanni (N. Sra. de la Salud) de Chennai.



Anuncio de misas a la carta: en inglés, en tamil y en latín: 



Algunas fotos de esa Parroquia:

Misa concelebrada

 Vista panorámica de la Parroquia, de "innovador" estilo arquitectónico, a tono con el de la nueva capilla de Madrid...


¡AH! PERO "NADA HA CAMBIADO EN LA FSSPX"

LA DOCTRINA Y LA ACCIÓN




En los años ’60, el concilio Vaticano II logró imponer, sin grandes dificultades, toda una enseñanza doctrinal contraria a la doctrina tradicional de la Iglesia. Todos aquellos errores que habían sido condenados por el Magisterio de los Papas anteriores, aparecieron de pronto rehabilitados, divulgados, aceptados y practicados, aunque aparentemente sin ninguna ruptura, mediante documentos deliberadamente ambiguos, pero no tanto como para que no se pudiera entender aquellos errores que se querían imponer. Uno se pregunta ¿cómo pudo ocurrir tal cosa? ¿Cómo los católicos pudieron aceptar que de un dia para otro la Iglesia comenzara a enseñar lo opuesto que hasta entonces había enseñado? La respuesta está en la ignorancia religiosa de la mayoría de los católicos de entonces, y en la cobardía de los jerarcas de la Iglesia que no fueron partícipes directos de la subversión conciliar.

Se ve claramente que los católicos de aquel tiempo no conocían los documentos del Magisterio, y quizás ni siquiera bien su Catecismo. Las magníficas enseñanzas de las encíclicas contra los errores modernos  de todos los últimos Papas, habían sido pasadas por alto, encubiertas, desdeñadas, dando lugar a una obediencia ciega, obsecuente, cómoda, hacia la figura del Papa. El rendir culto al “dulce Cristo en la tierra” servía de coartada para evitar los deberes propios del cristiano, en particular la formación acerca de las verdades reveladas y en la recepción de las enseñanzas magisteriales, verificando si las mismas se correspondían o no con la enseñanza de la Tradición (cfr. advertencia de S. Pablo). Una despreocupación por la verdad, estimulada por la nueva era de confort traída por las repúblicas democráticas, más un sentimiento de orgullo ante lo que parecía –americanismo de por medio- un triunfo de la Iglesia en el mundo (el “cincuentismo”), crearon el ambiente propicio para que los católicos, habiendo bajado la guardia, se tragaran toda la revolución conciliar, sin casi advertirla y menos resistirla. El trabajo combinado de las logias y los medios de comunicación, más el propio desinterés de los católicos por la verdad, rindieron sus frutos a la Contra-Iglesia. La batalla doctrinal modernista fue casi enteramente ganada, excepto por un perqueño grupo encabezado por un arzobispo, Mons. Marcel Lefebvre, que amaba y conocía la verdad y tuvo la gracia de resistir. Entonces la Tradición fue salvada.  

Cuarenta años más tarde, la Contra-Iglesia ya no podía tolerar más que este grupo recalcitrante, mucho mayor en número, en obras, en repercusión, continuase su tenaz oposición a la revolución conciliar. La iglesia conciliar había intentado todas las maniobras, todas las argucias, para intentar doblegar a la congregación del intransigente Arzobispo. Todas fracasaron. ¿Por qué? Porque en medio de estas estratagemas, estaba siempre presente el tema doctrinal. Y, a diferencia de lo que pasó en los años ’60, los “lefebvristas” tenían muy en claro el problema doctrinal de la Roma modernista. Por ese lado, no sería posible capturar la tan ansiada presa. Es así que un astuto político devenido Papa, recibió la encomienda de lograr sacar al fin al pez –que había mordido hacía tiempo el anzuelo- del agua, para llevarlo a una pecera de Roma.

La maniobra, entonces, no apuntó a la doctrina, sino a la acción. Demasiado atentos a la doctrina, la subversión de los agentes liberales de adentro se centró en la forma de actuar hacia Roma, que varió y se opuso a la forma de actuar anterior. La doctrina fue dejada a un lado, para centrar el foco en la manera de actuar de la congregación. Nadie cuestionaría en Roma su defensa de la doctrina, sino su modo “restrictivo”, casi “sectario” de defenderla. Había que compartir esa doctrina con los otros, y para eso, volver a Roma, pues sino se corría el riesgo de volverse “cismáticos”. “Es cismático no el que no obedece sino el que no convive. Por eso estaría más en la Verdad el ecuménico rabino que el aislado Mons. Lefebvre” (P. Calderón, “La lámpara bajo el celemín”, p. 127). Pero, ¿cómo los miembros de la congregación no veían esta maniobra astuta de los enemigos romanos para intentar capturarlos? Simple: ellos no olvidaron la doctrina, pero olvidaron la forma de actuar de su fundador. Mediante el lenguaje ambiguo o el doble lenguaje, en cada acción hacia Roma siempre pareció quedar indemne el tema doctrinal. Entonces no pareció que se corriera riesgo al continuar los diálogos, las negociaciones, las tratativas, los encuentros cordiales, con los liberales de Roma. Así como los católicos cincuentistas cerraban los ojos ante todo lo que venía desde el Papa, así estos “lefebvristas” cerraban los ojos ante todo lo que venía de su Superior general. Como ya se creían en posesión de la verdad, y esta la tenían bien guardada en sus depósitos, no podían perderla, no debían temer el riesgo de dejar de tenerla, no necesitaban revisar sus vasijas de barro, para ver si conservaban todo el contenido o no. Se creyeron seguros, debido a que tenían la buena doctrina. Y olvidaron que los enemigos no solo pueden estar enfrente, sino que la maniobra más exitosa del enemigo es infiltrarse dentro de las propias filas. Más aún, en los más altos puestos de las propias filas.

Lo que hacía falta en la tormenta que amenaza hundir la barca de Pedro, no era justamente un concilio (Vaticano II), sino que la mano firme del Papa mantuviera el timón en la dirección de los principios de siempre, pues parece cierto que el nuestro no es tiempo de especulación sino de acción”. Esta cita del P. Calderón (de su libro “La lámpara bajo el celemín”, las negritas son nuestras) nos lleva a decir (cosa que no dice o no ve el propio P. Calderón) que lo que hacía falta en la tormenta que amenazaba a la Tradición (y a la FSSPX) no eran justamente diálogos y negociaciones con Roma, sino que el Superior general mantuviera el timón en la dirección de los principios de siempre, enseñados por Mons. Lefebvre, que pueden resumirse en esta frase: "Todo sacerdote que quiere permanecer católico tiene el estricto deber de separarse de esta iglesia conciliar." Pero Mons. Fellay es un diplomático, Mons. de Galarreta un político, y Mons. Tisier un teórico, ninguno de los cuales estaba preparado para la acción de combate en esta guerra entre la Iglesia y la Contra-Iglesia. El único obispo de acción contrarrevolucionaria fue Mons. Williamson, alguien que comprendió mejor que los otros a Mons. Lefebvre, el cual entendió perfectamente que la doctrina no se sostiene por sí sola, sino por aquellos hombres que combaten por ella. Hoy, asociados al obispo inglés, tenemos a otros dos obispos intachables, fieles hijos de Mons. Lefebvre: Mons. Faure y Mons. Dom Tomás de Aquino OSB. Y próximamente a un cuarto, P. Zendejas. Los obispos, como afirma San Pío X,  deben preservar las almas de los errores y las seducciones que por todas partes les salen al paso, deben instruirlas, prevenirlas, animarlas y consolarlas (cfr. “Vehementer nos”). Les pedimos que sigan por este camino, con mano firme en el timón. Y para eso procuramos ayudarlos filialmente, desde estas páginas o desde la trinchera donde Dios nos quiera usar.

¿Qué maniobra utilizará el enemigo para intentar hacer sucumbir a esta pequeña Resistencia? Por lo pronto, contra esos dos errores fatales que siempre mencionara Mons. Lefebvre, el ralliement liberal con Roma, y el farisaico sedevacantismo, desde la SAJM se han tomado las medidas necesarias –desde sus propios estatutos- para ponerse en guardia contra ellos. Pero, como los hombres son débiles y el diablo no descansa, habrá que estar siempre con la guardia en alto, los ojos abiertos, y de rodillas implorando, a la espera del triunfo de María, de su Corazon Inmaculado.
Juan Infante

jueves, 23 de marzo de 2017

RECONCILIACIÓN CON ROMA: LA ÚNICA CONDICIÓN NECESARIA



¿RECONCILIACIÓN CON ROMA?

Periodista: ¿Cree usted posible una reconciliación con Roma?

Mons. de Castro Mayer: No existe oposición entre nosotros y la Roma de los Apóstoles, la Roma católica regada por la sangre de los mártires. Es suficiente que las autoridades de la Iglesia se reconcilien con la Tradición infalible de Roma, que ellos condenen las desviaciones del concilio Vaticano II y las locuras de ese maligno “espíritu del Concilio”, y la reconciliación será automática, ipso facto.

Entrevista a un diario brasileño, 29 de septiembre de 1989. Le Sel de la terre N° 37, verano 2001.

miércoles, 22 de marzo de 2017

VALOR Y VILLANÍA

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Es difícil descartar la posibilidad de que en la actual crisis de la Iglesia se estén empleando ciertas tácticas a las que antes los comunistas recurrieron exitosamente. El bullado incidente de las dubia va siendo olvidado gradualmente. En los últimos días se ha dicho que los cuatro Cardenales que presentaron las dubia han desistido de hacer una corrección pública a Francisco. Esto prueba que tuvimos razón al calificar lapidariamente ese episodio como una "escaramuza entre liberales".

Un factor determinante en la actual crisis de la Iglesia es la debilidad, la falta de fortaleza y de virilidad de los Pastores. Retroceden ante el lobo. No habrá una verdadera contrarevolución desde dentro (como muchos ilusos quieren creer) porque aunque en la Jerarquía oficial de la Iglesia hay todavía mucha gente bien intencionada, ya no hay nadie con una mente clara acerca de la actual crisis, con la necesaria fortaleza y con una voluntad suficientemente firme. Y por eso mismo los modernistas ahora quieren integrar a la FSSPX, a fin de tener bajo su control a lo que quedaba de más sano en la Iglesia. Simple. Por qué sucede que, desde hace algunos años, Mons. Fellay no ve esto, sigue siendo un misterio.

FUENTE (en inglés - extracto)

Valor y Villanía

"La corrección formal [en lo de las dubia] todavía está en curso… Sólo espere. Ya verá. Cualquier día de estos los prelados emitirán una fuerte declaración". Los rumores deambulan por la Ciudad Eterna y por todo el mundo vía internet; y sin embargo lo único que hemos obtenido es mucha espera y nada en concreto. 

La resistencia al bulldozer Bergogliano sigue siendo inexistente frente a los ataques abiertos contra los católicos, el Santo Sacerdocio y la Santísima Eucaristía. Ningún clérigo se levantará. Por lo tanto, las campañas de rumores que insinúan una insurrección católica llevada por los cobardes eclesiásticos de Roma no nos impresionan, y siguen siendo dignos solamente de la  escasa atención de los católicos.

Los comunistas soviéticos dedicaron una enorme cantidad de tiempo y esfuerzo engañando a Occidente, con un éxito sin precedentes, a través del uso estratégico de la desinformación. La desinformación implica la publicación de declaraciones cuidadosamente elaboradas destinadas no sólo a desviar a los opositores del comunismo hacia una actividad ineficaz, sino también hacer avanzar los objetivos políticos a largo plazo de los comunistas y, por lo tanto, se extiende mucho más allá de un simple engaño momentáneo. Las campañas de desinformación de estilo soviético eran (y creo que siguen siendo) modeladas en patrones. Uno de estos patrones fue oficialmente llamado el Patrón de Debilidad y Evolución. Utilizando este patrón, los soviéticos trataron de convencer a Occidente de que el atraso económico de los países del bloque obstaculizaba cosas como la innovación y el desarrollo tecnológico, y que los comunistas rusos se estaban volviendo menos ideológicos. Esto es falso. El comunismo es una ideología pura e implacable. Debilidad y evolución sirvieron para dividir la resistencia de Occidente y atraer la ayuda internacional a los llamados moderados detrás de la Cortina de Hierro, financiando así el propio Comunismo. 

Tal vez nosotros, comunicadores católicos (aquellos de nosotros impulsados por el amor a la Santa Madre Iglesia a hablar, a combatir y alentar de cualquier manera que podamos) debemos adoptar una comprensión más profunda y más astuta del rumor romano, uniendo a nuestra aprehensión de sus informaciones, el principio de desinformación estratégica.

¿Podrían estos rumores susurrados aquí y allá, junto con la postura vacía mencionada anteriormente de tantos prelados, servir a un objetivo de largo alcance a la política de Novus Ordo? Específicamente, ¿los torbellinos de las insinuaciones Vaticanas perpetúan deliberadamente la ilusión de que en algún lugar de la Jerarquía un hombre real, con una verdadera fortaleza, sin temor a los conflictos, está dispuesto a desencadenar una esperada contraofensiva? Es hora de que los católicos dejen de ser tan crédulos. Si la guerra es el infierno, entonces infernal también es la guerra psicológica contra los fieles ingenuos pero bien intencionados. La amarga experiencia nos enseña que el Cardenal que hoy sacude su puño retórico contra Bergoglio firmará el juramento de lealtad de Yo amo a Jorge mañana. 

¿Alguno de estos rumores ha precipitado una sola vez una actividad contrarrevolucionaria genuina? Que las Dubia respondan a esta pregunta, y hasta que se demuestre lo contrario, tomemos los rumores de Roma como provenientes de los villanos vaticanos.

lunes, 20 de marzo de 2017

MARCO TOSATTI: LA FSSPX A UN PASO DE LA FIRMA DEL ACUERDO

FUENTE (Extracto)
Me dicen buenas fuentes que la FSSPX y el Vaticano están a un paso del acuerdo. En realidad, según algunos, sólo faltan las firmas; y se está a la espera que Mons. Fellay de los últimos retoques a su situación interna, para llegar después al gran paso: el regreso total y oficial, como Prelatura personal, de los lefebvrianos en el seno de la Iglesia de Roma.  De este modo Francisco lograría llevar a término un recorrido que tuvo principio en el pontificado de Benedicto XVI, y que se estancó por cuestiones teológicas; pero ahora han sido superadas por la disposición del Papa a no pedir que todos los puntos sobre las "I" estén definidos y claros. Además, incluso Mons. Lefebvre escribió que si el Concilio Vaticano II fuese interpretado en la hermenéutica de la continuidad, no habría ningún problema para la plena comunión con Roma. Y no hay ningún problema, ya que dentro de la Iglesia, como ya lo dijo Benedicto, el Concilio se lee de esta manera.
En su homilía en Polonia Mons. Fellay ha negado los rumores sobre la compra de un inmueble propiedad de la Vicaría de Roma, Santa María Immacolata all'Esquilino, como la futura sede de la Fraternidad. Y dijo la verdad. Pero en realidad en la perspectiva de una regularización de las relaciones con la Santa Sede, la Fraternidad estaría interesada en el complejo de las Hermanas Inmaculadas de calle Monza, una antigua escuela-convento, con una iglesia que da a la calle. Ese complejo podría convertirse en la nueva sede de Roma de la FSSPX. Las fotos que ven son relativas a aquel edificio.